COMUNICADO DE PRENSA
En el Día Internacional de las Personas con Discapacidad
FAMMA-Cocemfe Madrid reivindica una Ley de Autonomía Personal
que mejore la integración de las personas con discapacidad
Con motivo de la celebración del Día Europeo e Internacional de las
Personas con Discapacidad, la Federación de Asociaciones de Minusválidos
Físicos y Orgánicos de la Comunidad de Madrid (FAMMA-Cocemfe Madrid)
quiere reivindicar ante las administraciones y ante la sociedad la
situación de los más de 3,5 millones de personas con discapacidad que
viven en España.
Además, en pleno proceso de formulación de la Ley de Autonomía
Personal por parte de los poderes públicos, la Federación manifiesta las
demandas más urgentes a tener en cuenta para que la nueva norma sea
efectiva a la hora de mejorar la calidad de vida de este colectivo.
Las personas con discapacidad necesitan conseguir su plena autonomía
personal desde todos los ámbitos de la vida, no sólo a la hora de
realizar sus tareas diarias más básicas, sino también a la hora de
recibir una formación adecuada que les permita acceder al mercado
laboral o al participar de forma activa en la sociedad. Por ello, se
requiere una ley no electoralista y si integradora que garantice la
accesibilidad a los servicios, un aumento de las ayudas ortoprotésicas
acordes con las necesidades de cada persona, que establezca la cobertura
de los mismos y asegure su calidad.
La Federación considera necesario abordar esta ley con la seriedad
que requiere un sistema de prestaciones, asistencia y sostenibilidad,
teniendo, además en cuenta el futuro. La regulación de la dependencia
entraña una gran complejidad, tanto por la implicación de la
Administración central como de las correspondientes autonomías.
El trabajo para llevar a cabo la ley es arduo y estima importante
hacerlo con precisión, definiendo primero los aspectos que se van a
contemplar, los servicios que preste, así como, la cuantía económica que
reciban cada una de las prestaciones y si el discapacitado en estos
casos pueda decidir o no sobre el servicio que le presten.
Insistimos en un pacto autonómico entre partidos políticos para la
mejora de las políticas sociales de nuestro colectivo que no se utilice
como arma política, sino que responda a todos y cada uno de los
intereses de las personas dependientes, previendo las posibles
rectificaciones antes de ser aprobada para no tener que ser modificada
constantemente en el futuro.
Asimismo, FAMMA-Cocemfe Madrid destaca la necesidad de que la futura
ley no se convierta sólo en un proyecto electoralista sino que sirva
para que el Estado sea el máximo responsable a la hora de velar y cubrir
los intereses de las personas dependientes, de establecer las
prestaciones económicas y los servicios correspondientes.
Queremos una ley que garantice la continuidad de los servicios, una
ley basada en el principio de la lógica y la equidad entre las distintas
comunidades autónomas que sea justa y sobre todo solidaria.
La universalidad de los servicios para las personas con discapacidad,
y el derecho subjetivo a los mismos, continúa siendo uno de los
principales anhelos del movimiento asociativo. Entendemos que todas las
personas con discapacidad deben disponer de los servicios que les
correspondan, y con especial interés, las más vulnerables de nuestro
colectivo, nuestros niños, nuestra juventud como pilares de nuestro
futuro y por lo tanto de nuestra existencia. Hablamos de la mejor
calidad de vida desde la atención temprana, de su mayor formación a
todos los niveles, sin la falta o perdida de apoyos para empezar a
estudiar, continuar con sus estudios y también terminarlos. No tiene
sentido alguno que las ayudas a la educación se corten a partir de la
enseñanza obligatoria y obligue a estas personas que quieren ser parte
activa de la sociedad, que marcarán nuestro futuro, al aislamiento y a
la desmoralización social y personal.
Creemos esencial la necesidad de formación de los profesionales
sanitarios a la hora de diagnosticar una discapacidad; una revisión del
catalogo ortoprotésico, ayudas técnicas y de los procedimientos
administrativos relacionados, queremos también, la eliminación de
barreras en los servicios médicos.
En empleo exigimos el cumplimiento de la cuota reserva de plazas de
empleo público para personas con discapacidad; una mejora de la
accesibilidad en el transporte público y el seguimiento y mantenimiento
de las mejoras en este campo que se han realizado hasta el momento, un
empleo que debe ir acompañado con una buena y continua formación, la
accesibilidad a de ser el referente para integrar a toda la sociedad
ahora y siempre, basada fundamentalmente en el diseño para todos, en la
cultura, reclamamos una mayor facilidad de acceso a todo tipo de
discapacidades. El fomento de la participación de personas con
discapacidad en las actividades culturales, deportivas, de ocio y tiempo
libre, ha de contemplar medidas importantes de acceso gratuito así como
el impulso de la práctica del deporte adaptado y una reserva importante
de ayudas que demuestren por parte de las administraciones querer
integrar.
Requerimos de la Administración Autonómica y Local una solución
inmediata al conflicto creado por las distintas modalidades de tarjetas
de aparcamiento que actualmente están en vigor en nuestra región, dado
que son incompatibles y provocan discriminación.
Con la aportación del movimiento asociativo se pretende que el
objetivo de la nueva ley sea atender desde todos los frentes a los
familiares y a las personas con discapacidad para procurarles la mayor
autonomía en su vida diaria y, de esta forma, se convierta en una norma
que redunde en beneficio de toda la sociedad en el futuro.
Este colectivo debe gozar de los mismos derechos y libertades
fundamentales que el resto de la sociedad, en condiciones de igualdad.
Las personas con discapacidad no deben sufrir ningún tipo de
discriminación, distinción o exclusión que pueda deteriorar el disfrute
de sus derechos humanos.
Por ello, es necesario que los poderes públicos tengan en cuenta la
accesibilidad de a la hora de diseñar las ciudades, y que garanticen el
derecho de este colectivo a tener una vivienda digna, adecuada a sus
necesidades especiales.
Por otro lado, las personas con discapacidad tienen derecho a recibir
una educación en condiciones de integración y adaptada a las situaciones
individuales de cada una de ellas, para así facilitar su posterior
inserción en el mercado laboral. Como trabajadores, deberá
facilitárseles el acceso a un empleo que se ajuste a sus capacidades,
del que habrán de percibir un salario igualitario que les permita
disfrutar de una seguridad económica y social, y tener un nivel de vida
adecuado.