La Federación de Asociaciones de Discapacidad Físicos y Orgánicos de
la Comunidad de Madrid (FAMMA-Cocemfe Madrid) reclama, con motivo del
Día Internacional del Trabajo, el 1 de mayo, que se equiparen las
oportunidades de las personas con discapacidad a la hora de conseguir y
mantener un empleo digno. Es necesario aún aumentar los apoyos
destinados a la inserción laboral y la formación de este colectivo
igualmente válido que el resto de trabajadores.
Los últimos datos oficiales muestran que tan sólo el 28,5% de las
personas con discapacidad dispone de un empleo. Cifra no muy
sorprendente teniendo en cuenta que más del 35% de estas personas no
tiene estudios, el 36% ha hecho la educación primaria y tan sólo el
3,7% ha estudiado una carrera universitaria o especialización
profesional.
“La formación es un pilar básico de acceso al empleo, por eso
desde FAMMA-Cocemfe Madrid hacemos especial hincapié en las medidas que
favorezcan y garanticen que la educación que recibe este colectivo sea
de la misma calidad y en igualdad de oportunidades que la del resto de
ciudadanos para conseguir el mejor trabajo posible en las mejores
condiciones”, según palabras del presidente de la Federación,
Javier Font.
Desde las Administraciones se debe fomentar la implantación de
cursos, módulos y especialidades destinadas a las personas con
discapacidad, especialmente a aquellas que debido a una discapacidad
sobrevenida han tenido que abandonar su antiguo trabajo y no disponen de
la formación suficiente para realizar otra tarea diferente.
Sin embargo, para que una persona con discapacidad reciba una
preparación adecuada es necesario hacerlo con los apoyos correctos y el
respaldo de unas instituciones sensibilizadas con este problema.
Asimismo, tan importante como la preparación profesional es la enseñanza
en fases previas. Realizar adaptaciones curriculares adecuadas a las
necesidades de cada discapacidad, garantizar el apoyo de profesionales
preparados y ayudas complementarias como el trasporte público adaptado,
la eliminación de barreras arquitectónicas, etc. son algunas de las
medidas que aún hoy no encontramos en todos los centros de estudios.
Medidas ausentes que no hacen otra cosa que paralizar la integración de
la persona con discapacidad y ponerle más trabas a su futuro profesional
y laboral.
Gran parte del poco o mucho progreso que se ha logrado es
gracias a la presión del movimiento asociativo junto a las muchas
entidades trabajan cada día por hacer posible la tan aclamada por los
poderes públicos “igualdad de oportunidades”. Se trata de organizaciones
como las asociaciones, los centros especiales de empleo, las
fundaciones, etc. que buscan mejorar la formación y luego la inserción
laboral de este colectivo.
Pero a día de hoy la vida laboral del colectivo es muy precaria y la
sociedad sigue sin ver la situación real de estas personas, ni sus
problemas ni sus valías. Sobre este asunto, también sería necesario
concienciar a profesionales y empresarios para que estén al tanto de
todos los pormenores: capacidades de estos trabajadores, obligación
legal de contratación, adaptaciones necesarias, subvenciones, etc.
De esta forma tendrían un concepto exacto de la cuestión y no se
dejarían llevar, como en muchas ocasiones ocurre, por los prejuicios y
la ignorancia.
FAMMA–Cocemfe Madrid es una entidad sin ánimo de lucro que agrupa a
más de 40 asociaciones y representa a más de 35.000 personas. Al ser la
interlocutora de la discapacidad física y orgánica ante la
Administración y el movimiento asociativo, reivindica y gestiona
actuaciones y servicios a favor del colectivo al que representa.