La sanidad es uno de los pilares del estado del Bienestar y un
servicio del Estado que todos los ciudadanos necesitan en algún
momento de su vida para cuidar la salud. Pero no basta con mantener
el sistema tal cual está y decir que la sanidad española es una de
las mejores del mundo. La realidad es que existe un gran desfase con
el presupuesto que se dedica a la investigación sanitaria y las
partidas que se destinan a otros objetivos menos ventajosos, como
por ejemplo, el sector militar.
Recientemente, el Gobierno ha anunciado un incremento del 30% en
los presupuestos para investigación y desarrollo, en total 6.500
millones aproximadamente. Sin embargo no queda claro qué parte de
este aumento se destinará a la investigación sanitaria
exclusivamente. Es decir, sobre este total de más de 6.000 millones,
solamente 287 se utilizarán para proyectos de I+D de manera global.
Una conclusión evidente es que el porcentaje del PIB dedicado a
la investigación básica en España es muy inferior si se compara con
los datos de otros estados vecinos. En nuestro país esta cifra se
sitúa alrededor del 0,15% mientras que la mayoría de los miembros de
la UE es del 0,3%. Además, este presupuesto, ha descendido
paulatinamente en los últimos 12 años. En 1994 esta partida
alcanzaba el 18% pero los últimos datos relativos a finales de 2005
reflejaban un descenso de casi nueve puntos al situarse en el 9,9%.
Sin embargo ocurre lo contrario con el presupuesto que se destina a
la investigación militar ya que en 2001 se invirtió un 0,258%, muy
por encima de la media europea que se situaba en el 0,116% en el
mismo año. De hecho, fue uno de los más elevados, tan sólo superado
por Estados Unidos.
Ante la contundencia de estas cifras, el movimiento asociativo de
las personas con discapacidad insiste en que incrementar los
recursos económicos en desarrollo sanitario es una acción necesaria
y una inversión rentable. Invertir en investigación es apostar por
el futuro de una sociedad. Además, la calidad de vida de las
personas con discapacidad debe estar por encima de criterios
económicos y morales. Cabe aquí destacar, las lesiones neurológicas
traumáticas, medulares o patologías degenerativas son las que
ocasionan el mayor número de discapacidad y a su vez aquellas donde
la discapacidad se hace más evidente. Por esta razón, son las que
merecen una atención prioritaria en la investigación.
Los científicos que buscan posibles soluciones a las patologías
discapacitantes son la gran esperanza de todos aquellos que se
encuentran afectados por alguna discapacidad de este tipo, pero la
falta de fondos provoca que muchos de ellos tengan que desempeñar su
labor en el extranjero donde al final encuentran mayores
motivaciones económicas y técnicas.
Desde el movimiento asociativo se trabaja muy duro para mejorar
la calidad de vida del colectivo, pero las personas con discapacidad
quieren ante todo dejar de serlo y para ello sólo existe una
fórmula: multiplicar los esfuerzos, medios y recursos en la
investigación sanitaria. Sólo a través de este método se podrá, al
menos, minimizar al máximo las consecuencias que la discapacidad
genera.
Por este motivo, FAMMA-Cocemfe Madrid solicita a las
instituciones un mayor esfuerzo orientado hacia la investigación de
enfermedades como la esclerosis múltiple, la insuficiencia renal, la
fibrosis quística o el Alzheimer, entre otras. Según Javier Font,
Presidente de la Federación “3,5 millones de personas son una razón
más que suficiente para replantearse si la investigación en España
es suficiente o habría que aumentarla”.
Incrementar la inversión en recursos técnicos y humanos
posibilitaría un mayor número de avances biomédicos que a su vez
podrían aportar soluciones a algunas discapacidades como son los
trasplantes, la terapia celular y la medicina regenerativa, cuyo
objetivo es restaurar la función de los órganos y tejidos dañados.
En este sentido, la terapia celular está mostrando unos resultados
experimentales esperanzadores, aunque por ahora en la mayoría de los
casos queda todavía lejos la aplicación práctica para el sujeto
discapacitado.
La otra cara de la moneda son los fraudes en investigación, al
respecto, Javier Font reclama que los fraudes en materia de
investigación “sean castigados con dureza” y la Federación solicita
a las personas con discapacidad y a los medios de comunicación que
los avances sean valorados con prudencia: “No sabemos de dónde
vendrá la solución pero nuestro deseo es que sea cuanto antes y
efectiva para lograr que la calidad de vida de las personas con
discapacidad sea buena”.
En definitiva, se necesitan más fondos para la investigación y su
correcta aplicación, ya que esto reportará innumerables beneficios a
toda la sociedad en general y se traducirá en más ventajas. Además
se aumentará confianza en el sistema sanitario español y la calidad
de vida para todos y para las personas con discapacidad
especialmente.
FAMMA–Cocemfe Madrid es una entidad sin ánimo de lucro que agrupa
a más de 40 asociaciones y representa a más de 35.000 personas. Al
ser la interlocutora de la discapacidad física y orgánica ante la
Administración y el movimiento asociativo, reivindica y gestiona
actuaciones y servicios a favor del colectivo al que representa.
Esta entidad ha sido declarada de Utilidad Pública por el Ministerio
del Interior.