Conseguir un trabajo digno y estable es la primera condición para
que cualquier persona pueda independizarse y realizarse en el ámbito
profesional y personal. Pero este objetivo deseable para todos, es
imposible de alcanzar si primeramente no se ha recibido una
educación de calidad.
La evolución de los derechos de las personas con discapacidad ha
conseguido que el colectivo cada vez se encuentre más integrado en
las instituciones que conforman la sociedad, como la universidad.
Sin embargo las medidas dirigidas a promocionar el acceso a la
educación de las personas con discapacidad se centran en los jóvenes
que poco a poco cuentan con más apoyos formativos, pero el Gobierno
Central y las Comunidades Autónomas se olvidan de que existe un
sector de población con discapacidad en edad adulta que nunca ha
podido beneficiarse de una educación de calidad. A este respecto,
Javier Font, Presidente de FAMMA-Cocemfe Madrid considera que ‘la
carencia de centros especializados destinados a la enseñanza de
personas adultas con discapacidad es total’. Por otra parte, las
personas con discapacidad que acceden a las instituciones educativas
se encuentran bastante subrepresentadas.
Los escasos recursos educativos destinados a este grupo provocan
que muchas personas con discapacidad no puedan abandonar la
situación de precariedad económica en la que se encuentran por la
imposibilidad de conseguir un contrato estable. En este punto cabe
destacar que sólo el 3% de las personas con discapacidad en edad
adulta cuenta con estudios universitarios, precisamente por las
dificultades añadidas de la propia discapacidad como la necesidad de
un transporte específico o instalaciones adaptadas y por otra porque
sólo se considera básica a la educación primaria, que no es
suficiente para encontrar un empleo estable.
La relación entre la ausencia de conocimientos y la discapacidad
fue analizada por el Centro de Información de Naciones Unidas. Esta
institución concluyó que ‘las tasas de discapacidades son
notablemente más altas entre los grupos con menores logros
educacionales. El promedio es de 19%, en comparación con 11% entre
los que tienen más educación’. Por otra parte y según datos de la
misma fuente, el 30% de los jóvenes que viven en la calle y que por
lo tanto cuentan con escasas posibilidades de integración social, se
encuentra afectado por la discapacidad. Además, la UNESCO señala que
la tasa mundial de alfabetización de adultos con discapacidad llega
solamente al 3, y al 1% en el caso de las mujeres con discapacidad.
Por estas razones, la Federación de Personas con Discapacidad de
la Comunidad de Madrid defiende el derecho de las personas con
discapacidad a acceder a todas las instituciones educativas en
igualdad de condiciones con el resto de miembros de la sociedad y
solicita a las autoridades competentes que pongan a disposición del
colectivo los medios necesarios para ello como ayudas económicas,
material adaptado e instituciones y transporte accesibles.
FAMMA–Cocemfe Madrid es una entidad sin ánimo de lucro que agrupa
a más de 40 asociaciones y representa a más de 35.000 personas. Al
ser la interlocutora de la discapacidad física y orgánica ante la
Administración y el movimiento asociativo, reivindica y gestiona
actuaciones y servicios a favor del colectivo al que representa.
Esta entidad ha sido declarada de Utilidad Pública por el Ministerio
del Interior.