Entrevistas
Simon Ornest, director de la orquesta The Tap Tap
"Mucha gente absolutamente sana es capaz de desp
ilfarrar su vida"
Simon Ornest, director de la orquesta The Tap Tap, se graduó en el Artes e Industria de Žižkov, donde se especializó en talla en madera. En el año 1996 comenzó a trabajar en el Instituto Jedlička como pedagogo, donde actualmente lidera una banda de estudiantes con discapacidad llamada The Tap Tap. Además, es director del Proyecto STUDEO, enfocado en el desarrollo de habilidades y capacidades de las personas con discapacidad. También es presidente de la asociación TAP, que actualmente está recolectando dinero para la construcción de un edificio dentro del Instituto Jedlička para albergar el Proyecto STUDEO.
*La entrevista incluye aportaciones de Lada Angelovic, presentador habitual de los conciertos y alumno del Instituto Jedlicka
¿Nos podrías explicar qué es el Instituto Jedlicka? ¿Qué significado tiene el concepto de "campus destinado a las personas con discapacidad" o "pequeña ciudad", denominaciones que aparecen en diversos medios?
El Instituto Jedlicka es una escuela sin barreras que forma y prepara a niños y jóvenes con discapacidades desde la edad de 3 a los 18 años para su integración a la vida en la sociedad. Ofrece una formación muy compleja con diversos cursos y actividades extraescolares durante todo la semana.
¿Cómo nació allí The Tap Tap? ¿Fue algo espontáneo o algo premeditado, por ejemplo como una especie de terapia?
The Tap Tap surgió como una actividad extraescolar de los alumnos del Instituto de Jedlicka de Praga. Se me ocurrió que es más fácil tocar bien un ritmo que sentir la melodía. La gente con una discapacidad grave puede tocar también instrumentos rítmicos. Más tarde empezamos a usar además instrumentos electrónicos de percusión especiales que aprovechan, ante todo, los miembros de la Orquesta con poca fuerza física. Eso fue el principio de un proceso largo, que nos llevó de las aulas escolares a los podios de las metrópolis mundiales. Cuando empezamos, no se nos ocurriría pensar que un día íbamos a hacer una entrevista con periodistas españoles. Cómo funcionamos hoy es el resultado de mucho trabajo sin parar y del conjunto de muchas inesperadas casualidades.
¿Cuántos jóvenes artistas con discapacidad forman actualmente la orquesta The Tap Tap?
The Tap Tap está formado por 16 estudiantes y antiguos alumnos de los colegios del Instituto de Jedlicka de Praga, y 4 músicos profesionales. En la orquesta existen diferentes tipos de discapacidad, pero lo que nos une a todos es una diagnosis común: estamos locos por la música.
Como director, ¿qué enseña a estos jóvenes?
Hace 16 años empecé a trabajar en el Instituto de Jedlicka de Praga como educador. En este tiempo me encontré con varios estudiantes que lograron acabar sus estudios universitarios con éxito aunque estaban todo el tiempo hospitalizados con un aparato respiratorio. Entendí que es necesario apoyar a la gente con una voluntad tan fuerte. Y al mismo tiempo, la misión de un buen pedagogo es intentar motivar las personas que carecen de una voluntad firme. Lada añade: El método de Simon de educarnos es muy fácil. Trata a la gente con discapacidad como si estuvieran sanos. Personalmente pienso que es el mejor modo de integración.
¿Cuál es la principal característica de este grupo, aquello que les hace únicos?
Creemos que es ante todo el hecho de que la orquesta funciona como un buen equipo. Aunque las capacidades y posibilidades de cada músico son diferentes y variadas, el papel que desempeña cada uno es igual de importante. Lada añade: El espíritu de un equipo consigue más que un grupo de individualidades. Creo que lo entienden muy bien, por ejemplo, los fans del fútbol.
¿Qué ofrece el espectáculo que se representará el 7 de noviembre en Madrid a nivel artístico?
Esperamos que podamos ofrecer una experiencia artística de mucha calidad y, a la vez, hacer reír y divertirse al público. Parece que en España no existe un proyecto parecido al nuestro, así que es posible que en este sentido podremos ser una buena inspiración para vosotros. Nos ha complacido mucho que hayan aceptado nuestra invitación a participar en el concierto colegas españoles como el cantante Cathy Claret, el baterista del grupo Dover Jesús Antúnez, la cantante y actriz Gema Hassen-Bey y la presentación de Veronika Moral Hermosilla e Iris Díaz. Lada añade: Mozart, en su época, al fin y al cabo, también era un compositor de pop.
Desde la perspectiva artística y también desde la de jóvenes con discapacidad, ¿qué persigue este grupo con sus viajes y la difusión de su arte?
Como ya hemos dicho al principio, nos encanta hacer música. El resumen de todo lo que intentamos hacer quizá pueda ser: cada uno de nosotros morirá un día, pero no tiene sentido amargarse por ello la vida. ¿Qué mensaje trasladan a la sociedad? Intentamos enseñar a los espectadores que se puede llevar una vida de calidad hasta con una gran discapacidad (mucha gente absolutamente sana es capaz de despilfarrar su vida).
¿Serías capaz de explicar con pocas palabras a alguien que nunca os haya escuchado qué música hace The Tap Tap?
Tocamos música de otros intérpretes y autores nacionales e internacionales que nos gustan y divierten, pero también hacemos nuestra propia música y canciones. Nuestra obra propia se basa en música de mucho ritmo. No nos ata ningún estilo en concreto, en los tambores se puede tocar absolutamente todo, desde un hit de rock hasta una suave nana para dormir un niño.
¿En qué sentido es importante la proyección internacional de la orquesta?
Lada dice: Estamos orgullosos de poder representar a la República Checa, su capital Praga y el Instituto de Jedlicka. La música es un lenguaje internacional, y comunicarse es muy importante.
¿A qué cree que se debe el gran éxito que cosecha la orquesta en su país de origen y otros países europeos?
La razón podría ser un cierto valor añadido que ya hemos mencionado. En nuestros conciertos intentamos transmitir la energía positiva y ganas de vivir.



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