El 87,3 por ciento de las personas con discapacidad cree que su integración laboral responde a la obligación legal que conlleva la Ley de Integración Social del Minusválido (LISMI) pero no a un compromiso del empresario con el colectivo de la Discapacidad, según se desprende de la encuesta realizada por la Fundación Adecco entre 750 personas con discapacidad.
Además, el 52,8 por ciento de las personas con discapacidad considera que este colectivo cada vez tiene más presencia en la vida social y laboral frente a un 37,5 por ciento que afirma que las personas con discapacidad no gozan de las mismas oportunidades que los demás y que están continuamente expuestas a la discriminación. Mientras, un 9,7 por ciento declara que las personas con discapacidad ya forman parte activa de la sociedad y que su integración definitiva es cuestión de tiempo.
Las ayudas consideradas como más necesarias para impulsar la integración laboral de las personas con discapacidad, son las relacionadas con la sensibilización (53%), las ayudas económicas (40%) y las de accesibilidad (7%). Entre los parados con discapacidad, un 53,9 por ciento opina que su discapacidad es la responsable de su situación de paro, frente a un 46,1 por ciento que cree que la crisis afecta a todos por igual. Pero, a pesar de las dificultades que encuentran para acceder al mercado laboral, las personas con discapacidad tienen un índice de satisfacción laboral cercano el 70 por ciento.