JORNADA SOBRE MUJER CON DISCAPACIDAD
Celebrada el día 7 de marzo de 2003, en el Centro Cultural Galileo

CONCLUSIONES

 

  1. Las mujeres con discapacidad se han encontrado, siempre, sometidas a una doble discriminación que agudiza, aún más, su situación de desventaja en todos los ámbitos. Ha sido, hasta el momento, un colectivo "invisible" cuya realidad no se conocía, sin embargo, sus reivindicaciones a través del movimiento asociativo tienen cada vez más fuerza. Es necesario darle el apoyo económico e institucional necesario.

  2. Las mujeres con discapacidad tienen niveles formativos muy bajos, debido a percepciones tradicionales del rol de mujer y del de discapacitado, que hacen que la sociedad y la familia no estimulen hacia la autosuperación y a recibir una formación normalizada. De ahí la importancia de una adecuada formación ocupacional como puente hacia el empleo.

  3. Las mujeres con discapacidad tienen escasas o nulas posibilidades de acceder a un empleo estable y bien remunerado, debido a sus carencias formativas y a la baja expectativa existente en cuanto a sus posibilidades profesionales, por ello es necesario fomentar su integración laboral, en igualdad de condiciones y salarios con respecto al resto de los ciudadanos.

  4. Las mujeres con discapacidad se incluyen, administrativamente, en dos colectivos con especiales dificultades, sin embargo, ni las acciones dirigidas a las personas con discapacidad recogen diferencias de género, ni las actuaciones a favor de la igualdad de la mujer contemplan la compleja problemática específica de las mujeres con discapacidad. Por ello, es necesario el establecimiento de políticas transversales, centradas en las personas y no en clasificaciones administrativas, que eviten la parcelación existente en la atención a colectivos con especiales dificultades.

  5. Se hace necesaria la creación o modificación de normativa vigente sobre materias en las que las mujer con discapacidad se encuentran especialmente desprotegidas, como son situaciones de violencia, maternidad, adopción, empleo, vivienda, etc.

  6. Las mujeres con discapacidad son más proclives a sufrir determinadas patologías asociadas que es necesario prevenir y tratar a través de una adecuada rehabilitación, ayudas técnicas, etc., para ello es preciso habilitar recursos sociosanitarios específicos, al mismo tiempo que proporcionar los apoyos necesarios para que puedan acceder a ellos de la forma más autónoma posible.

  7. Las mujeres con discapacidad, al no encajar en el patrón de belleza establecido, son consideradas, en muchos casos, como seres asexuados y sufren rechazo a la hora de tener una vida sexual activa o una pareja, lo que les produce inseguridad y una valoración negativa de sí mismas. Por ello es necesario eliminar estereotipos y romper con la imagen tradicional paternalista que se tiene de la mujer con discapacidad.

  8. Las mujeres con discapacidad, al ser más vulnerables, constituyen un grupo de alto riesgo de sufrir algún tipo de violencia o abuso. Esta violencia suele ir ligada a situaciones de dependencia, y se expresa, muy frecuentemente, en forma de sobreprotección, prejuicio o abandono. Por ello, es necesario realizar estudios al respecto, estimular las denuncias y fomentar una cultura de respeto a la persona, a la diferencia y a la igualdad entre sexos.

  9. Las jóvenes con discapacidad están luchando, cada día más, por alcanzar niveles más elevados de normalización, accediendo a estudios universitarios y al empleo, con resultados superiores a los masculinos, pero a costa de realizar un importante esfuerzo, y luchando a diario con barreras y prejuicio sociales.

  10. Las mujeres con discapacidad tienen que enfrentarse a mayores dificultades a la hora de ser madres, tanto por problemas físicos, derivados de la discapacidad, como por obstáculos psicológicos y sociales, como la sobreprotección familiar, los sentimientos de minusvaloración, el conformismo, los estereotipos sociales, la dependencia, etc. Para evitar esto es preciso habilitar los servicios y apoyos socio-sanitarios necesarios.

  11. Las mujeres con discapacidad, especialmente las mujeres trabajadoras, tienen que enfrentarse cada día con barreras de todo tipo para desarrollar su actividad diaria, por ello es necesaria la eliminación de barreras arquitectónicas, urbanísticas, en el transporte, en la comunicación, en el acceso a la información, y en la percepción social hacia las mujeres con discapacidad.

  12. Las mujeres con discapacidad, para lograr dar una respuesta adecuada a sus necesidades y disfrutar de los derechos que les son propios, deben romper con las tradicionales actitudes de pasividad y conformismo para adoptar posturas activas y reivindicativas, a través de la participación en el movimiento asociativo. Solo así lograrán que se tenga en cuenta su problemática y que se habiliten recursos y acciones específicas para lograr su plena integración social.



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