Alberto Ruiz Gallardón, Presidente de la Comunidad de Madrid

"PP y PSOE deberían consensuar la universalización de las políticas sociales"



 


Alberto Ruiz Gallardón, presidente de la Comunidad de Madrid

Alberto Ruiz Gallardón, presidente de la Comunidad de Madrid

Línea Social Digital (31-10-02)
El candidato del PP a la alcaldía de Madrid analiza en declaraciones a Línea Social Digital las líneas básicas de lo que será su programa para las municipales, en el que prestará especial atención a las cuestiones de política social y a atajar la inseguridad ciudadana.

¿Qué importancia tienen las cuestiones de política social en la conformación del voto de la ciudadanía y concretamente en los programas electorales de los partidos?

Mi criterio es que las políticas sociales que practican las administraciones públicas no pueden hacerse en función de criterios electorales sino de parámetros objetivos. Nosotros hemos experimentado durante estos 8 años uno de los avances más importantes que se han realizado en política social en las administraciones autonómicas, donde no solamente hemos incrementado las cuantías económicas, que prácticamente han duplicado los presupuestos que existían antes de 1995, sino lo que es mucho más importante, hemos tenido un cambio cualitativo de primera magnitud. Un cambio que pasaba por introducir como derechos determinadas prestaciones que en un primer momento de nuestra democracia no estaban reconocidos. Hemos universalizado por ejemplo la asistencia a todo tipo de minusvalías. En segundo lugar hemos hecho algo muy importante, que es incorporar a la red pública servicios que antes pertenecían a la red privada o como mucho tenían única y exclusivamente un régimen de concierto. Ese es el camino que tenemos que seguir desde la propia administración, y desde luego, un criterio de profesionalidad. Profesionalizar las políticas buscando los mejores gestores y para ello tener muy claro que tenemos que contar con un tejido social importante que en estos momentos existe y que actúa de forma muy especial en materia de políticas sociales.

¿En cuestión de políticas sociales, están los partidos definitivamente convencidos de que una de las fuerzas que mueven el voto de la sociedad es la política social en cuanto a aproximación a unas necesidades esenciales de la ciudadanía?

Hay determinadas materias en las que deberíamos ampliar los espacios de consenso, en las que igual que parece legítimo que tengamos discrepancias sobre determinados modelos entre las dos opciones que razonablemente alternaremos el Gobierno en España durante las próximas décadas, una de centro derecha en torno al PP y una de centro izquierda en torno al PSOE, yo si creo que deberíamos de ampliar determinados espacios de consenso. Las políticas sociales, la universalización de las políticas sociales, debería de ser uno de esos nuevos espacios de consenso compartido. Hoy por ejemplo en España nadie discute la necesidad de una educación pública, nadie discute tampoco la necesidad de una sanidad publica. Bueno seria que eso que está asumido ya por los programas electorales tanto del PSOE como del PP se enriqueciese también con una incorporación de las políticas sociales como un nuevo espacio de consenso compartido entre los dos partidos que alternan el poder.

La Asamblea de Madrid ha debatido una proposición no de ley del Grupo Socialista, en la que pide que el Gobierno regional posibilite el acogimiento de niños por parte de parejas de gays y que haga un llamamiento al Ejecutivo de José María Aznar para que promueva una reforma legislativa que también haga posible esta cuestión. ¿Cuál es su opinión al respecto?

No tenemos ninguna limitación en cuanto a estudiar el problema. Nos parece que la actitud del PSOE, de precipitar la decisión antes de que el resto de los dictámenes de los expertos esté encima de la mesa y serenamente lo podamos sopesar, es una actitud tramposa. Es una actitud no responsable. Le pido al PSOE que no precipite las cosas y deje que trabajen los expertos. Tengamos los políticos una actitud humilde y no pretendamos saber más que los expertos sociales, que nos tienen que dar una respuesta a un tema nuevo en esta sociedad.

Los españoles tienen el derecho a la adopción y, a la hora de ejercerlo, ningún funcionario público está autorizado a preguntarle por su orientación sexual, para saber si es heterosexual u homosexual. Por lo tanto, un ciudadano español homosexual tiene exactamente el mismo derecho a adoptar que un ciudadano español heterosexual. Eso es lo que dice la legislación actual, que no exige para adoptar que esa adopción se produzca por una pareja que esté constituida, bien en relación de matrimonio, o de hecho, como ya se reconoce por muchas legislaciones autonómicas como la de Madrid.

Lo que los colectivos de homosexuales me han trasladado es una nueva posibilidad, consistente en que las parejas homosexuales que están constituidas y reconocidas como tales, además de estar inscritas en el registro correspondiente, puedan ejercer conjuntamente el derecho de adopción, es decir, que la patria potestad sobre la persona adoptada pueda ser compartida por los dos, como sucede en las parejas heterosexuales.

Esta es una situación nueva, que tiene un componente que tenemos que estudiar. Los argumentos a favor: que los homosexuales individualmente ya pueden adoptar. Entonces, ¿Por qué se va a discriminar a un homosexual que, en lugar de ocultar su condición, lo que hace es dar un paso de reconocimiento y de estabilidad apuntándose en un registro de parejas de hecho? A mi juicio, entre los argumentos en contra podría estar el interés del niño, por lo que es necesario conocer cómo un niño puede convivir con el resto de compañeros, en la edad de escolarización, explicando que tiene padre y padre, o madre y madre, en vez de padre y madre. Ahí se nos plantea la duda. Los políticos no podemos tener la arrogancia de tener respuesta para todo. Lo primero es defender el interés del niño, antes que el derecho de estas parejas a adoptar. Hay que defender el derecho del niño a tener una vida emocionalmente no conflictiva en el proceso de su adopción.

Para solventar esas dudas, el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid encargó un dictamen al Colegio de Psicólogos de Madrid, en el que se nos dice que los niños que están adoptados por parejas homosexuales, no sólo no tienen conflictos adoptivos, sino que tienen una protección equivalente o superior en muchos casos a aquellos niños adoptados por parejas heterosexuales. Ese primer dictamen señala que, siendo un tema sensible en la sociedad, esta opinión debería ser compartida y ampliada por otros grupos sociales que forman parte de la educación. Eso es lo que hacemos, ampliamos la demanda de información y estamos en un proceso en el que, además de los psicólogos, participan los educadores, las APAs, e incluso, algunas entidades que han manifestado su opinión contraria, como es la Iglesia, que debe ser oída porque ha tenido una vinculación importante con la educación.

Del resultado de la consulta dependerá la decisión que se tome. Desde luego, soy partidario de hacerlo con seriedad y profundidad, ya que éste es un tema sensible, que tenemos que tratar con mucho rigor.

Uno de los problemas que más preocupan a la sociedad es el de la seguridad ciudadana. ¿Cómo se plantea este asunto desde su candidatura al Ayuntamiento de Madrid?

La inseguridad es el principal problema que tenemos los madrileños. Si quieren que sea su alcalde, mi principal dedicación será resolver la seguridad. A esto vamos a dedicar los primeros y más importantes recursos. Una de las medidas que pondré en marcha para combatir la inseguridad ciudadana, si gano las elecciones municipales de mayo de 2003, será la entrada en vigor de comisarías móviles, que serán instaladas en zonas de la capital donde existen focos de delincuencia, con el objetivo de atajarla de raíz. A veces, la reacción de la administración, cuando los vecinos piden más seguridad en una zona conflictiva, es lenta, ya que hay que comprar un local, más tarde dotarlo y luego traer a los funcionarios, y cuando llega la nueva comisaría han pasado 14 ó 16 meses. Eso tiene que acabar, tenemos que tener comisarías móviles que instalemos allí donde se están generando focos de delincuencia para atajarlos de raíz. Así no permitiremos que se instalen núcleos delictivos, como ha pasado. No tiene sentido que no tengamos una comisaría móvil que podamos situar inmediatamente donde exista un foco origen de delincuencia. Esta iniciativa ayudará a atender rápidamente las demandas de los vecinos en materia de seguridad.

Por otra parte, tenemos una Policía Municipal, que es un cuerpo armado, bien formado y uniformado que se dedica a atender el tráfico. Eso dejará de ser así. Pienso dedicarla a materia de seguridad. No me parece que un funcionario bien formado y que tiene un arma, que no es necesaria para ordenar el tráfico, tiene que ser utilizado para garantizar la seguridad. No puede estar dedicado únicamente a la circulación o a poner multas a los coches mal aparcados. Eso es un desperdicio de recursos humanos. La Policía Local tiene que estar al servicio de la seguridad, no compitiendo con la Policía Nacional, sino complementándola en un terreno distinto y más cercano al ciudadano. La Policía del Estado tiene que estar para perseguir el delito cometido. Yo quiero una Policía Municipal en la calle para evitar que se cometan los delitos. Ese cuerpo policial no estará en las comisarías, sino en la calle, conviviendo con la realidad cotidiana. Conocerá la realidad sociológica, económica y delictiva del entorno que tiene asignado.

El tráfico tampoco quedará desasistido, ya que pretendo crear un cuerpo especial de agentes de tráfico, que no tendrán que tener formación específica en seguridad ni irán armados.





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