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El 67% de las estaciones de Metro tendrán ascensor antes de 2007
Redacción de ACCESIBLE (24-2-04) La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, presentó este nuevo plan de accesibilidad del suburbano madrileño, dotado con una financiación mil millones de euros y cuyo objetivo principal es extender la utilización de este medio de transporte al mayor número posible de ciudadanos, con especial atención a aquellos colectivos que tienen graves dificultades para su uso. La presentación, en la que también estuvo presente el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, se realizó el sábado 23 de febrero en la estación de Atocha-Renfe. Durante el acto la presidenta de la Comunidad anunció que este plan supondrá la supresión de barreras arquitectónicas en el 67% de la red y aseguró que para 2007 el suburbano contará con 510 elevadores repartidos en 189 estaciones. El plan de accesibilidad incluye, de hecho, dotar de ascensores a estaciones "históricas", como Legazpi, Cuatro Caminos, Plaza Castilla, Méndez Álvaro, Bilbao o San Bernardo. Muchas de estas estaciones suponen una conexión entre varias líneas e incluso intercambiadores con otros medios de transporte, como cercanías de Renfe. Actualmente un total de 95 estaciones cuentan ya con ascensor, mientras que otras muchas, especialmente las antiguas, tienen problemas de limitación de altura que impide la instalación de ascensores tradicionales que no cumplen los requisitos mínimos de dimensiones y seguridad fijadas en las normativas correspondientes. Para estos casos, Metro de Madrid prevé adoptar soluciones concretas en cada caso e incluso desarrollar nuevos diseños de ascensores, como en la estación de Atocha-Renfe, donde para salvar el desnivel existente entre andenes y los problemas de espacio se ha construido el primer ascensor inclinado de toda la red y que fue presentado por Aguirre y Gallardón durante el acto. Este elevador permitirá salvar un desnivel de cuatro metros y medio, con una capacidad de 630 kilogramos, lo que equivaldría a ocho personas en el interior de la cabina. Asimismo, su anchura es apta para sillas de ruedas y su interior cuenta con dos botoneras, para facilitar su pulsación desde cualquier punto del ascensor, y que utilizarán además del lenguaje ordinario el sistema braille. Su recorrido, cercano a los nueve metros y con una inclinación de 30 grados, transcurrirá paralelo a las escaleras y unirá uno de los andenes de la línea 1 con el vestíbulo, donde otro ascensor vertical conecta con la salida. Asimismo, su velocidad será similar a la de cualquier otro ascensor de la red, de 0,6 metros por segundo. Así, mientras que en los primeros planes de ampliación se utilizaron los ascensores de tracción hidráulica o eléctrica, las últimas tecnologías permitieron la instalación de ascensores de tracción eléctrica sin reductor dentro del plan de ampliación de 1999-2003, que ofrecía notables ventajas frente a los sistemas de tracción tradicional.
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