MANIFIESTO DE LAS MUJERES CON DISCAPACIDAD
8 de marzo de 2004
“Por nosotras y nuestras
familias”
“Se
debe garantizar a las mujeres con discapacidad el derecho a la familia, a las
relaciones sexuales y a la maternidad.”
Manifiesto de las Mujeres con Discapacidad de
Europa. 1997
En este 2004 se celebra el 10º
Aniversario del Año Internacional de la Familia, que fue una iniciativa de
Naciones Unidas orientada a aumentar el entendimiento de los temas de familia y
a mejorar la capacidad institucional de las naciones para abordar, mediante
políticas integrales, los serios problemas relacionados con este asunto.
Hoy ya no hablamos de
familia, sino de familias, pues los profundos cambios que ha experimentado el
modelo de familia tradicional, nos enfrenta a una realidad que en nada se
asemeja a la que vivíamos pocas décadas atrás.
Reflexionando sobre
esta efeméride, las mujeres con discapacidad queremos poner de manifiesto que:
Las mujeres con
discapacidad seguimos siendo disuadidas de ejercer nuestro derecho y capacidad
para formar una familia y decidir sobre nuestra maternidad.
El entorno familiar
sigue oponiendo una fuerte resistencia
para reconocer nuestro papel de esposas y madres. Resulta paradójico que muchas mujeres
con discapacidad representadas en el imaginario social como personas débiles y
dependientes, se convierten en cuidadoras de madres y padres ancianos, de
sobrinos y otros familiares. Vemos así limitado nuestro derecho a
independizarnos y a elegir libremente nuestra maternidad a causa de nuestra
supuesta incapacidad para cuidar de nosotras mismas y de otros, viéndonos obligadas
al final a desempeñar en alguna etapa de nuestra vida el papel de cuidadoras.
El personal médico
desaconseja de forma sistemática nuestros embarazos por considerarlos “de alto
riesgo” ocultando su desconocimiento profesional para tratar una mujer con
discapacidad en esta situación. Ese mismo temor se manifiesta en el momento del
parto con la práctica generalizada de cesáreas, en la mayoría de los casos
innecesarias.
A la sociedad en
general le asalta la duda de si de verdad somos mujeres capaces de formar una
familia, de procrear y educar a nuestros hijos e hijas, sin cuestionarse si
existen recursos públicos que posibiliten la puesta en práctica de este
derecho.
La posibilidad de formar una familia no se plantea como algo libremente
elegido, ya que se da por supuesto que las mujeres con discapacidad no podemos
tener pareja y formar una familia, en cualquiera de sus modalidades posibles,
ya que no cumplimos con el estereotipo ideal de mujer que impera en la
actualidad.
Estos mismos
discursos, reflejo de una sociedad aún ignorante de nuestra realidad, se
repiten cuando queremos participar en los programas de fertilidad o cuando
decidimos adoptar.
Por ello en este 8 de
marzo las mujeres con discapacidad
EXIGIMOS:
-
Que se haga efectiva la recomendación
que ya expresamos en el Manifiesto Europeo por la cual se insta a los Estados a garantizar a las mujeres con discapacidad el derecho
a la familia, a las relaciones sexuales y a la maternidad.
-
Que se facilite el acceso a
tratamientos de fertilidad a aquellas mujeres con discapacidad que por
cualquier causa presenten especiales problemas a la hora de engendrar vida de
manera natural.
-
Que el personal médico cuente con la
formación necesaria para tratar de una forma profesional nuestros
embarazos.
-
Que se desarrollen
programas divulgativos e informativos sobre conocimiento del propio cuerpo,
sexualidad, vida en pareja, maternidad, salud reproductiva, planificación
familiar, dirigidos específicamente a las mujeres con discapacidad.
-
Fomento y desarrollo
de la investigación y la elaboración de material didáctico e informativo que
tengan como tema central la mujer con discapacidad. En este punto queremos
hacer especial hincapié en la información sobre salud reproductiva, anticoncepción,
autoestima, fomento de redes de apoyo entre iguales, etc
-
Que se forme al personal técnico de las
Administraciones competentes de valorar las solicitudes de adopción para que no
denieguen sistemáticamente los certificados de idoneidad argumentando la
existencia de una discapacidad.
-
Que los centros de
planificación familiar sean totalmente accesibles.
-
Que se creen
servicios de apoyo y compensación específicos para aquellas mujeres con
discapacidad que deseen formar su propia familia y disfrutar de una vida independiente.
Si la discapacidad se
construye desde fuera, como producto de las barreras que la sociedad crea, las
mujeres con discapacidad pedimos que en vez de fijar la lupa en nuestra capacidad
para formar una familia, mejor se realice un cuestionamiento crítico acerca de
la actitud social imperante que obstaculiza la puesta en práctica del derecho a
formar nuestras propias familias como ciudadanas libres en una sociedad democrática.