El Botox tiene aplicaciones terapéuticas


 

 

El Botox tiene aplicaciones terapéuticas.

Redacción de ACCESIBLE (24-3-08)
La toxina botulínica es una neurotoxina elaborada por una bacteria alimentaría denominada Clostridium botulinum. La capacidad que esta toxina tiene para producir parálisis muscular se aprovecha desde el punto de vista clínico para tratar ciertas enfermedades neurológicas que cursan con una hiperactividad muscular, como el síndrome de Tourette. También es usada como materia prima para la elaboración del botox, muy conocido por su aplicación estética como antiarrugas.

En pequeñas dosis, el botox tiene varios usos médicos, tal y como afirma Erle CH Lim, investigadora de la escuela de Medicina de la Universidad de Singapur, en su artículo “Toxina Butolínica, Quo Vadis”. Según Lim, esta toxina en pequeñas dosis no sólo sirve para reafirmar la piel del rostro, sino que también es muy útil en el tratamiento del estrabismo o los trastornos espasmódicos musculares.

Los autores del artículo sugieren el uso del botox para calmar el síndrome de piernas inquietas, mejorar la respiración en el asma o distonías cervicales, entre otras patologías.





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