Resolución Marco
Primero. Mayor participación y corresponsabilidad política de las asociaciones y entidades miembro, profundizando en la democratización de su organización interna, a través del Comité Regional.
Segundo. Creación de unas estructuras organizadas, sectorializando los trabajos y funciones, mediante una Comisión Ejecutiva con secretarías específicas y áreas y comisiones concretas, mejorando su funcionamiento en aras de estabilidad y permanencia.
Tercero. Dotación a la Federación de líneas políticas concretas y específicas, a través de resoluciones democráticamente aprobadas por el Congreso y el Comité Regional.
Cuarto. Ampliación de objetivos específicos y medios para alcanzarlos, que vienen definidos en los diez objetivos estatutarios, a saber:
1. La promoción y defensa de las condiciones de vida de las personas con discapacidad física hasta conseguir su plena integración social, mediante acciones de reivindicación y gestionando actuaciones y servicios encaminados a tal fin, en el convencimiento añadido del papel fundamental que FAMMA ha de desempeñar en la construcción y desarrollo de una sociedad más justa, igualitaria, democrática y participativa de las entidades miembro.
2. Reunir en su seno a las diversas organizaciones de la discapacidad física de la Comunidad de Madrid que persigan estos fines y/o realicen actividades análogas o complementarias.
3. Coordinar, potenciar e impulsar los objetivos y actividades de sus entidades miembro.
4. Representar a sus miembros ante las Administraciones Públicas o Privadas y otros Agentes Sociales, tanto personas jurídicas como físicas para la defensa de los intereses y la resolución de los problemas que afecten a las personas con discapacidades físicas.
5. Promover el asociacionismo de las personas físicas o jurídicas relacionadas con la discapacidad física dentro de la Comunidad de Madrid.
6. Contribuir a nivel de la Comunidad de Madrid, al desarrollo legislativo de aquellas materias que afecten a los discapacitados físicos.
7. El acceso a la cultura y la enseñanza en todos los niveles y la promoción y defensa de un Patrimonio Cultural de las personas con discapacidad física, así como su promoción cultural, deportiva, social, profesional y política.
8. La conquista de una igualdad real para las personas con discapacidad física respecto del resto de los ciudadanos y la defensa de sus derechos específicos contra toda discriminación.
9. La protección y defensa de la salud y la integridad física de los discapacitados y de la efectiva asistencia a los mismos y a sus familiares.
10. Promover toda iniciativa democrática y plural tendente a la unidad del Colectivo de personas con discapacidad.
Efectivamente, los objetivos y razón de ser de FAMMA, de acuerdo con sus Estatutos, marcan claramente la orientación que la Federación ha de adoptar y que se resumen en la consecución de una vida normalizada para las personas con discapacidad física, en igualdad de oportunidades con el resto de la sociedad, y el amparo y potenciación de las actividades de las entidades y asociaciones miembro dirigidas a alcanzar dicho objetivo último.
En el fondo de este cambio de Estatutos se contempla un avance de indudable trascendencia para el movimiento asociativo madrileño, que se traduce no sólo en el asesoramiento estratégico, político y profesional que la Federación ha de prestar a sus miembros, siempre que redunden en el bienestar general de las personas con discapacidad física en la Comunidad de Madrid, ámbito prioritario de su actuación; el consiguiente apoyo a las entidades miembro en la consecución de dichos objetivos por todos compartidos y estatutariamente mandatados, y la coordinación de las mismas, tanto actuaciones como entidades, sino también, de manera clara e inequívoca, la prestación directa de servicios por parte de FAMMA, tanto a sus entidades como al resto del colectivo de personas con discapacidad física, también sus entidades pertenecientes podrán prestar servicios de forma directa. La Federación no podrá hacer competencia a las asociaciones.
Con el fin de unificar criterios, FAMMA hace suya la clasificación de deficiencias, discapacidades y minusvalías (CIDDM) que realiza la Organización Mundial de la Salud en 1980, en la que se contemplan tres niveles diferenciados:
Deficiencia: Toda pérdida o anormalidad de una estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica. La deficiencia se caracteriza por pérdidas o anormalidades que pueden ser temporales o permanentes, entre las que se incluye la existencia o aparición de una anomalía, defecto o pérdida producida en un miembro, órgano, tejido u otra estructura del cuerpo, incluidos los sistemas propios de la función mental. La deficiencia representa la exteriorización de un estado patológico y, en principio, refleja perturbaciones a nivel de órgano.
Discapacidad: Toda restricción o ausencia (debida a una deficiencia) de la capacidad de realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera normal para el ser humano. La discapacidad se caracteriza por excesos o insuficiencias en el desempeño y comportamiento en una actividad rutinaria normal, los cuales pueden ser temporales o permanentes, reversibles o irreversibles y progresivos o regresivos. Las discapacidades pueden surgir como consecuencia directa de la deficiencia o como una respuesta del propio individuo, sobre todo la psicológica, a deficiencias físicas, sensoriales o de otro tipo. La discapacidad representa la objetivación de una deficiencia y, en cuanto a tal, refleja alteraciones a nivel de persona. La discapacidad concierne a aquellas habilidades, en forma de actividades y comportamientos compuestos, que son aceptados por lo general como elementos esenciales de la vida cotidiana. Son ejemplos de ello las alteraciones de las formas apropiadas de comportamiento personal (control de esfínteres y la destreza para lavarse y alimentarse con autonomía), del desempeño de otras actividades de la vida cotidiana y de las actividades locomotrices (capacidad de caminar).
Minusvalía: Situación desventajosa para un individuo determinado, consecuencia de una deficiencia o discapacidad que limita o impide el desempeño de un roll que es normal en su caso (en función de la edad, sexo y factores sociales y culturales). La minusvalía está en relación con el valor atribuido a la situación o experiencia de un individuo cuando se aparta de la norma. Se caracteriza por la discordancia entre el rendimiento o status del individuo y las expectativas del individuo mismo o del grupo en concreto al que pertenece. La minusvalía representa, pues, la socialización de una deficiencia o discapacidad, y en cuanto a tal refleja las consecuencias (culturales, sociales, económicas y ambientales) que para el individuo se derivan de la presencia de la deficiencia y discapacidad. La desventaja surge del fracaso o incapacidad para satisfacer las expectativas o normas del universo del individuo. Así pues, la minusvalía sobreviene cuando se produce un entorpecimiento en la capacidad de mantener lo que podría designarse como "roles de supervivencia".
A la vista de los objetivos de la Federación de Asociaciones de Minusválidos Físicos de la Comunidad de Madrid y la Clasificación Internacional realizada por la OMS, es evidente que FAMMA ha de plantearse su función y estrategia en base a la lucha contra la deficiencia a través de los mecanismos sanitarios y farmacológicos precisos que disminuyan las discapacidades y eviten la minusvalía.
Por ello, es necesario un cambio organizativo y estructural federativo que acompañe a los nuevos estatutos de FAMMA. Este cambio atañe tanto a las acciones a desarrollar, como al modo de financiarlas y a la estructura de organización de la Federación.
Por un lado, cada vez se ve más necesaria la presencia de profesionales en las plantillas de las asociaciones para el desarrollo de los trabajos técnicos.
Por otro lado, se está dando un cambio radical en relación a las administraciones públicas y privadas. Se está pasando de una relación individual con asociaciones particulares, a una relación mediada a través de las federaciones y conglomerados organizativos supraasociativos. Son éstas las que hacen de intermediarias entre unas y otras. Son ellas las responsables de ofrecer determinados servicios, apoyadas siempre por las asociaciones y entidades miembro, mediante los mecanismos democráticos y pluralistas precisos y que en FAMMA quedan claramente reflejados en sus Estatutos y reglamentos que los desarrollan.
A nadie se le escapa que la globalización supraasociativa conlleva, cuando realmente se pretende sea eficaz, una globalización nacional. De esta manera existe una estructura nacional, la Confederación Coordinadora Estatal de Minusválidos Físicos de España (Cocemfe), de la que forma parte activa FAMMA.
Cocemfe está configurada como estructura nacional que es, en base a la potenciación regional de las entidades que la conforman y la coordinación de las mismas en aquellas cuestiones que sobrepasan el ámbito autonómico, sin que ello comporte usurpación de funciones, desarrollando programas y prestando servicios tanto a sus miembros como al colectivo que representa cuando el interés general y la eficacia de los mismos determine la globalización supraautonómica de los mismos.
Desde FAMMA se apuesta sin reservas por un nuevo modelo organizativo de Cocemfe y se insta a su Consejo Estatal y Comisión Ejecutiva a la reforma de sus estatutos y estructuras en aras a la potenciación de la participación de sus miembros en la torna de decisiones a través de mecanismos confederalistas.
Es en esta globalización supraasociativa y como potenciación de la unidad de acción de toda la discapacidad, como nace el Comité Español de Representantes de Minusválidos, el Cermi Nacional, que se desarrolla regionalmente en los Cermis autonómicos.
Cocemfe en el Cermi Nacional y FAMMA en el de la Comunidad de Madrid han de ocupar el papel que les corresponde tanto por ser la discapacidad física la más numerosa como por la capacidad organizativa que las caracteriza. Esta participación es, sin embargo, autónoma e independiente. Tanto Cocemfe como FAMMA han de contar con una voz propia, independiente de las de otras entidades miembro, y definir de manera inequívoca su participación en estos comités, sin confundirse en ningún caso las funciones y prerrogativas de cada instancia.
La discapacidad física y orgánica madrileña, representada por las entidades y asociaciones de FAMMA a través de la Federación, ha desempeñado un papel destacado en la constitución del Comité de Entidades de Representantes de Minusválidos (Cermi Comunidad de Madrid) como promotor de su constitución y miembro fundador.
Desde FAMMA se valora muy positivamente la creación del Cermi y lo que éste puede llegar a significar para la discapacidad, aunque considera que los cermis autonómicos han de contar con total y absoluta independiencia respecto de otras instituciones e instancias y renueva su voluntad de luchar coordinadamente con las demás discapacidades, aunque insiste en la apreciación estatutaria y declaración de principios fundacionales del Cermi en el sentido de luchar contra la atomización del movimiento asociativo.
FAMMA acepta y respeta cuanto se contempla en el artículo XX de los estatutos del Cermi Comunidad de Madrid, en el sentido de que ninguna entidad que represente a un colectivo representado ya por un miembro del Cermi pueda pertenecer a él.
Todo ello, sin embargo, no será posible sin reformar la normativa que le es de aplicación. FAMMA apuesta, pues, por la reforma de la Ley 191/1964, de Asociaciones, que vino a sustituir el decreto de 25 de enero de 1941. Después de 36 años de vigencia, de cambios sociales y políticos, es preciso dotar al movimiento asociativo de un nuevo marco legal, que termine el intrusismo y el control del Gobierno en las actividades de las asociaciones, que caracteriza la Ley de Asociaciones en vigor. De igual modo, es preciso reformar la Ley de 7 de abril de 1982, de Integración social del Minusválido, que 17 años después de su promulgación sigue sin aplicarse en toda su extensión.
Mención aparte, por su importancia en nuestra región, merece el Plan de Acción para Personas con Discapacidad de la Comunidad de Madrid, publicado en 1999, como concreción del Plan de Acción para Personas con Discapacidad del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, que a su vez tiene su origen en el Plan de Acción Mundial para las Personas con Discapacidad, aprobado por la ONU en 1982 y cuyo plazo de ejecución abarcaba desde 1983 a 1992. Es decir, el Plan de Acción propuesto por el MTAS llegó con cuatro años de retraso, y el de la Comunidad de Madrid con siete. No obstante, FAMMA prestó su apoyo y colaboró en el diseño del Plan de Acción de la Comunidad y mantiene su idoneidad, aun cuando considera que el desarrollo y concreción del mismo son manifiestamente mejorables.
Resolución de Organización
El asociacionismo se configura bajo formas jurídicas de Derecho privado, pero se encuentran sometidas, respecto de alguna de sus actividades, a normas de Derecho público. En su calidad de personas jurídicas de Derecho privado, las asociaciones y estructuras que las agrupan se rigen por este Derecho en todo lo que se refiere a su vida interna; es decir, a las relaciones entre sus miembros, a los acuerdos relativos a la disciplina interna de la asociación, a las relaciones entre la asociación y su personal, etcétera.
La unión de personas para conseguir un objetivo, siendo fundamental, no es suficiente, por lo que FAMMA y sus miembros deben continuar avanzando en su desarrollo interno y necesitan actualizar constantemente sus estructuras para que sean capaces de consolidarlas y darles coherencia. Es necesario, pues, fomentar la implicación de todas las personas discapacitadas, allegados y socios en el día a día de las asociaciones y la corresponsabilidad y participación de éstas en las estructuras federativas, para que asuman como propios el trabajo y la consecución de objetivos comunes, y la incorporación de nuevos miembros en los equipos directivos de las diferentes organizaciones y la misma Federación, para lo que FAMMA celebrará cuantas jornadas y cursos sean precisos para la formación y promoción de sus dirigentes, profesionales y socios de base.
Se debe buscar la participación de todas las colectividades integradas, pero sin olvidar las particularidades de cada una. FAMMA debe, ante las distintas Administraciones Públicas, ser el interlocutor de las discapacidades físicas y orgánicas en su conjunto y secundar a cada entidad miembro en sus necesidades especificas, y que no contravengan el bien general del colectivo.
Las asociaciones, y por extensión la Federación como estructura que las agrupa, no son solo la suma de las partes que la componen ni de sus intereses privados, sino la expresión de una voluntad colectiva para realizar un proyecto común. Las asociaciones son solicitadas cada vez más por el Estado para tomar parte en los circuitos de decisión política y hacer oír su voz ante las Administraciones Públicas. La atomización del movimiento asociativo debilita a éste, por ello FAMMA animará a la unidad de asociaciones que tengan la misma especialización y objetivos y velará por la constitución de agrupaciones locales de personas con discapacidad física y orgánica en los distintos municipios madrileños que no cuenten con ninguna estructura organizativa.
Ante la entrada en la Federación de aquellas entidades y asociaciones que representen a colectivos que ya estén presentes en la misma mediante socios de pleno derecho, se tendrá en consideración la opinión de éstos y además los requisitos exigidos en estatutos y reglamentos. FAMMA es una federación de asociaciones y tácitamente, procurará la unidad de acción de sus entidades miembro, teniendo en cuenta las diferentes divisiones territoriales de las Administraciones públicas.
El modelo asociativo que propugna FAMMA parte del concepto de la unidad de acción de todas sus asociaciones como uno de sus objetivos básicos para todas aquellas cuestiones comunes al colectivo y, por ello, habrá de dotarse de las estructuras precisas para prestar aquellos servicios genéricos necesarios, en colaboración con las entidades y potenciando la participación de sus miembros en su gestión y profesionalizando ésta.
La profesionalización del movimiento asociativo la entiende FAMMA como la otorgación de una estructura organizativa moderna, democrática, funcional, eficaz y participativa:
a) Moderna. Conjugando los aspectos reivindicativos con la prestación de servicios, ágil en cuanto a toma de decisiones, con capacidad de influencia en la sociedad a través de movilizaciones sociales v presencia en los medios de comunicación, tanto propios como ajenos, abierta a las nuevas tecnologías.
b) Democrática. Con base en los Estatutos de FAMMA y los reglamentos que los desarrollan, la Federación deberá iniciar un constante procedimiento de adaptación de su normativa interna a las nuevas necesidades y realidad federativa, potenciando la creación de comisiones de trabajo en el seno del Comité Regional y la participación de las asociaciones en la gestión de la Comisión Ejecutiva a través de la participación sectorial de las mismas en comisiones de trabajo, encuentros, jornadas, grupos, etcétera.
c) Funcional. Partiendo de la idea de que cada puesto de responsabilidad debe asignarse a quien mejor pueda desempeñarlo, el poder y la dirección se distribuye y comparte entre los distintos responsables que al mismo tiempo son expertos y especialistas en las tareas que les han sido asignadas, diferenciando claramente los niveles de decisión y representación política y los ejecutivos, a los que apoyará el personal contratado, que habrá de estar en constante proceso de formación.
d) Eficaz. Una estructura de relación y coordinación de posibles grupos de trabajo. Los cargos directivos constituyen el equipo directivo, los asociados pueden elegir estar integrados en equipos de trabajo. Hay que optimizar todos los medios y recursos existentes que permitan incentivar y potenciar el funcionamiento del colectivo como tal grupo, para conseguir los máximos rendimientos con el mínimo desgaste humano, con una clara jerarquización en la toma de decisiones y las responsabilidades de ejecución.
e) Participativa. Partiendo del principio de "la unión hace la fuerza", aunque es en la cooperación donde hemos de descubrir el verdadero fundamento de la Federación, FAMMA creará los canales imprescindibles de coparticipación en proyectos, diseñando estructuras y normativas que favorezcan y motiven a los que se comprometan con el proyecto de la organización, alentando la capacidad creativa de las personas, entendiendo como un activo fundamental el capital humano, potenciando un sistema de relaciones entre las personas/profesionales, directivos y asociados y diseñando los contenidos profesionales de manera que cada miembro tenga garantizado un trabajo útil y reconocido.
Resulta evidente la necesidad de integrar al personal contratado en la gestión y en todos los objetivos asociativos, como igualmente necesario es que las personas colaboren entre sí, coordinando las respectivas acciones, sincronizándolas y repartiéndose el esfuerzo de la forma mas idónea para conseguir el fin que interesa a todos.
Estatutariamente, corresponde al Congreso de FAMMA la aprobación de las líneas políticas, organizatívas, económicas y de acción social de la Federación. El Comité Regional velará por el cumplimiento de los mismos. Es lógico que toda estructura nueva precise un tiempo prudencial para su puesta en marcha plena. Dos años después de la aprobación de los Estatutos, el Comité Regional debiera estar ya con formado como órgano político y de debate, además de control de la gestión de la Comisión Ejecutiva. Se potenciará una mayor agilidad del Comité Regional.
La movilidad, excesiva en términos generales, de sus miembros nombrados por las asociaciones dificulta la constitución real del Comité como órgano político, por lo que el Congreso llama a las asociaciones a una mayor participación en este órgano de vital importancia para FAMMA y a la continuidad de sus miembros. FAMMA habrá de dedicar principalmente la reunión del Comité Regional del segundo semestre al análisis detenido de las distintas políticas federativas y a los temas de debate propio de las asociaciones, como colofón del modelo asociativo que se pretende.
Resolución Económica
Hasta ahora, los costos que FAMMA y sus miembros habían de sufragar por su actividad, en términos generales, constituían un monto total de escasa relevancia, que en la actualidad y a la vista de los nuevos retos federativos y los de sus miembros se han visto incrementados de manera evidente. Es preciso, pues, dotar a la Federación y a sus entidades de las fuentes de financiación correspondientes y gestionar esos medios económicos de forma eficiente.
Atrás deben quedar ya las simples y únicas subvenciones graciables de las administraciones, que impiden la total independencia del movimiento asociativo, que aún no cuenta con la consideración de agente social pleno y, por tanto, financiado por las administraciones. FAMMA y sus miembros reivindican ese reconocimiento como agente social, al tiempo que han de procurar la captación de fondos privados y la generación de recursos propios suficientes para garantizar el independiente y efectivo desarrollo de su actividad social.
El 22 de mayo de 1982 surge la Carta de la Economía Social, que caracteriza a las empresas de economía social como aquellas entidades no pertenecientes al sector público que, con funcionamiento y gestión democráticos e igualdad de derechos y de socios, practican un régimen especial de propiedad y distribución de ganancias empleando los excedentes del ejercicio para el crecimiento de la entidad y para la mejora de los servicios a los socios y a la sociedad.
Hoy día, la economía social abarca casi por completo todos los sectores productivos, demostrando un gran dinamismo con unos altos coeficientes de productividad. Para FAMMA, la economía social consiste en el desarrollo de una actividad económica en el sentido estricto, potenciando los recursos propios junto a los recursos tanto públicos como privados.
Para obtener estos recursos, el movimiento asociativo depende tanto de instituciones públicas como de entidades privadas. Uno de los instrumentos para conseguir el respaldo de estos organismos es el llamado marketing social, que permite a la empresa diferenciarse, mejorar su imagen, adquirir notoriedad y al movimiento asociativo obtener recursos.
FAMMA reconoce las subvenciones públicas con cargo a partidas presupuestarias conocidas y aprobadas por los distintos departamentos oficiales (local, autonómico, nacional y europeo) como un sistema válido de financiación, aunque contempla con preocupación las concesiones de dichas subvenciones, puesto que su reparto es aleatorio y graciable, llegándose incluso a primar criterios que no siempre están en conocimiento del solicitante.
Tradicionalmente, FAMMA y sus miembros han obviado las posibilidades de financiación provenientes de la Unión Europea, lo que ha condicionado buena parte de los programas aplicables en la Comunidad de Madrid. La Federación ha de potenciar su participación en estas instancias europeas, dedicando especial atención al programa Equal (2000-04), financiado a través del FSE y dotado para España con 485 millones de euros, al tiempo que reclama del Gobierno autónomo de la Comunidad de Madrid mayor celeridad y compromiso en la solicitud y concesión de estos fondos a las instancias europeas, así como una mayor implicación en la concesión de recursos provenientes del 0,52% del IRPF gestionado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
El equilibrio territorial al que debe tender la concesión de estas subvenciones del MTAS debe plasmarse en la Comunidad de Madrid, una región que no ha contado hasta ahora con la debida atención por parte del Gobierno central en materia de discapacidad. En esta línea, FAMMA requiere del Gobierno autonómico una apuesta indiscutible para, vía fondos del 0,52% del IRPF, dotar a la Comunidad de los medios de los que carece.
No obstante, el incremento habido en las dotaciones presupuestarias para subvenciones, hoy en día, las ONG prestan un volumen tan elevado de servicios, que los recursos recibidos por las administraciones públicas son insuficientes y es menester recurrir al apoyo de donantes particulares y empresas y, por tanto, prepararse profesionalmente para la captación de estos recursos privados.
FAMMA y sus miembros, para ser seleccionados por estas entidades privadas y optar a estos recursos, habrán de profundizar en la profesionalización y viabilidad de los proyectos que presenten, con objetivos bien delimitados en tiempo, recursos y metas, además de un plan de evaluación del grado de consecución de estos objetivos. La presentación de paquetes completos de proyectos y programas a desarrollar, gestionando desde la Federación la obtención de financiación, constituirá un avance fundamental en materia de captación de recursos privados. En esta línea, es claro que la Fundación Once no acostumbra a atender propuestas presentadas por asociaciones a nivel individual, al igual que el MTAS, por lo que FAMMA habrá de potenciar sus servicios en esta materia y en concreto el Gabinete Técnico, con el fin de que las entidades miembro presenten sus proyectos a FAMMA y, cuando de convocatorias nacionales se trate, ésta a Cocemfe.
Ante esta situación, y para garantizar el mantenimiento del movimiento asociativo y su independencia plena, es evidente que FAMMA y sus miembros han de generar sus propios recursos, barajando todas las posibilidades que contribuyan a la obtención de fondos con los que poder financiar todas las actividades y servicios que reclama el colectivo y las entidades federadas, unos servicios, por lo demás, que han de especializarse e incrementar su calidad.
Desde FAMMA, en este sentido, se contemplan las siguientes posibilidades:
1. Cuotas de Socios: Se establecerá un plan progresivo de aportaciones de las asociaciones en función de su número de socios, lo más equitativo posible, puesto que resulta claro que las asociaciones y entidades más pequeñas, menos demandantes de los servicios prestados por la Federación, no deben aportar la misma cuota que las asociaciones de tamaño mayor. En este sentido, es preciso recordar que otras entidades similares a FAMMA exigen de sus asociados una cuota fija de 50.000 pesetas anuales más el 0,3% de todas las subvenciones recibidas para el mantenimiento de sus centros y hasta un 5% de los proyectos subvencionados.
2. Plan de prioridades de la Federación: Resulta de vital importancia el conocer cuáles son las necesidades de nuestras asociaciones y sus asociados, para poder determinar la dirección en la que FAMMA debe actuar.
3. Plan de Empleo: Participación de la Federación en los Centros Especiales de Empleo y el fomento del autoempleo. Desde FAMMA se considera el empleo como parte fundamental de la economía social, por ello, la Federación desarrollará su Plan de Empleo, realizando las gestiones precisas para que los Servicios Centrales de FAMMA en materia de empleo formen parte, como agente colaborador, del Servicio Regional de Empleo. Asimismo, se propone la creación directa de centros especiales de empleo como forma más integradora del empleo protegido, como paso previo al mercado laboral ordinario. Es importante, por lo demás, hacer hincapié en la contratación de personas con discapacidad, tanto en la empresa pública como privada, que por ley tienen la obligación de contratar al menos un 2% de su plantilla, siempre que esta exceda los 50 trabajadores. Aquellas empresas que no cumplan esta normativa deberán contratar bienes o servicios producidos en los centros especiales de empleo. FAMMA apoya sin reservas dicha normativa.
Tampoco podemos olvidar aquellas personas con discapacidad que no son susceptibles de integrarse en centros especiales de empleo, ni mucho menos acceder al mercado laboral ordinario, por lo que habrá que fomentar otras alternativas, como los centros ocupacionales o centros de día donde puedan desarrollar una vida lo más normalizada posible.
La Federación habilitará los medios necesarios para crear o consolidar empresas con resultados económicos positivos, cuyos trabajos puedan ser desarrollados por personas con discapacidad, y que produzcan bienes o servicios, de los que puedan beneficiarse nuestras asociaciones y/o asociados y al mismo tiempo acceder a otros mercados. Fundamentalmente, Centros Especiales de Empleo en los que podría participar en mayor o menor medida con los que obtener financiación para la prestación de servicios y sobre todo, generar puestos de trabajo para nuestro colectivo.
La Federación, a través de su empresa Promociones Empresariales para Minusválidos S.L. potenciará la venta de servicios, comercializando proyectos y programas de colaboración entre la asociación y un tercero. Además, dedicará especial atención al diseño y gestión de proyectos y programas, a través de su empresa GPS, que podrá gestionar la obtención de los fondos necesarios para la financiación de los proyectos presentados a los distintos organismos, a cambio de una contraprestación económica.
Las empresas participadas por FAMMA serán totalmente transparentes. Anualmente se presentarán en el Comité Regional sus balances, en los casos en que la participación de FAMMA o de Promociones Empresariales para Minusválidos supere el 10% del capital. En dicho capital social podrán participar las asociaciones y entidades de FAMMA, para lo que se realizarán las ampliaciones de capital necesarias.
La Federación y sus entidades miembro participarán en todas aquellas
actividades económicas, preferentemente de economía social, que redunde en la
potenciación de actividades para alcanzar sus fines sociales.
Demandas de la comisión de trabajo
Como política general, se tiene que potenciar la información de las acciones
de contenido económico a todas las asociaciones.
PLAN DE PRIORIDADES Y SUBVENCIONES
Conocer las necesidades de las asociaciones.
Conocer lo que ofrecen las administraciones.
Presionar a la Administración para que acerque su oferta a las asociaciones.
Seguimiento de los proyectos potenciando el departamento de proyectos.
Informar sobre lo que la Administración oferta.
Potenciar una profesionalización de las asociaciones.
CUOTAS
Se aprueba la proporcionalidad en función del número de socios. Quedan por
decidir las cantidades definitivas.
PLAN DE EMPLEO
Potenciar lo que hay y crear lo que se necesite.
Se propone un servicio de integración laboral para la capital y otro itinerante
para el resto de municipios.
CENTROS ESPECIALES DE EMPLEO
Que el estudio de viabilidad sea conocido por las asociaciones.
Que el nivel de endeudamiento tenga un límite.
CENTRO DE SERVICIOS Y USOS MÚLTIPLES
Valorar su viabilidad y rentabilidad económica y, en su caso, ver si supone
merma para el resto de subvenciones.
MARKETING SOCIAL
Cuidarlo tanto con carácter político como asociativo.
Utilizar la revista como cauce informativo.
Resolución de Acción Social
Para ello, FAMMA centra su acción social en tres puntos fundamentales:
1. La prevención y tratamiento de la enfermedad que culmine en la lucha contra la deficiencia.
2. La atenuación de la discapacidad, mediante sistemas de rehabilitación y mantenimiento y prestación de servicios.
3. La progresiva eliminación de la minusvalía social, a través de la equiparación de oportunidades.
La prevención se entiende como la adopción de medidas encaminadas a impedir que se produzcan deficiencias (prevención primaria) o a impedir que las deficiencias, cuando se han producido, tengan consecuencias físicas, psicológicas y sociales negativas, que impliquen discapacidad y ello además por cuanto la prevención es menos costosa que la atención que haya de darse posteriormente a las personas con discapacidad.
Para FAMMA es fundamental la rehabilitación, como proceso encaminado a permitir que una persona con alguna deficiencia alcance un nivel físico, mental y/o social óptimo, proporcionándole así los medios para modificar su propia vida, que potencie uno de los objetivos fundacionales de la Federación, la equiparación de oportunidades, como aquel proceso mediante el cual el sistema general de la sociedad se hace accesible para todos: accesibilidad al medio físico, a la vivienda, al transporte, a los servicios sociales y sanitarios, a la educación, al empleo, a la vida económica, política, social y cultural, incluidas las instalaciones deportivas y de recreo.
Desde FAMMA es preciso determinar necesidades y prioridades, participar en la planificación, ejecución y evaluación de los servicios y medidas que se pongan en marcha por cualquier administración, contribuir a la sensibilización social y proponer los cambios más adecuados y la línea de actuación idónea.
Durante los últimos tiempos, en la actuación de FAMMA ha primado la prestación de servicios y la lucha por el empleo. Es, pues, necesario ampliar estas actuaciones a otros ámbitos de la acción social. Para la Federación la sanidad constituye uno de los pilares fundamentales de su actuación en los próximos años, una sanidad para todos, desde la consideración de enfermos crónicos y especializada para las distintas patologías. Las acciones que FAMMA llevará a cabo en el ámbito de la atención sanitaria se centrarán en potenciar una colaboración más estrecha entre los facultativos y el movimiento asociativo a la hora de ofrecer al afectado y a la familia una información más completa y humana sobre el diagnóstico, pronóstico y tratamiento de la enfermedad.
Se propone crear una base de datos de información de centros de referencia para las distintas patologías.
Incrementar la presencia de FAMMA en hospitales, ambulatorios, centros base y otros centros de atención a discapacitados.
En este sentido, FAMMA y sus entidades reivindican una actuación preventiva en todos los campos, con principio en el diagnóstico precoz de la enfermedad, mediante la generalización de la detección y diagnóstico pre y neonatal. Actualmente es preciso profundizar en los mecanismos de seguimiento y registro de casos, a través de la especialización de los Equipos Médicos, la formación específica de los profesionales de la Sanidad, el fomento de la investigación y la divulgación de los avances, incidiendo en el tratamiento farmacológico, bajo la consideración de enfermos crónicos, y la gratuidad de los medicamentos y accesorios de parafarmacia.
Todo ello combinado con una política efectiva de prevención de riesgos, amparada en una utilización masiva de campañas de información y formación sobre prácticas perjudiciales, embarazos de alto riesgo, prevención de accidentes domésticos, seguridad vial y seguridad e higiene en el trabajo. Propiciar estas campañas en escuelas, centros de día, centros para tercera edad, ambulatorios.
Por lo demás, la rehabilitación y mantenimiento de las personas con discapacidad es una de las reivindicaciones a las que FAMMA prestará mayor atención, y de manera destacada las ayudas técnicas, que constituyen un medio de indudable valor a la hora de normalizar la vida del colectivo, por lo que es preciso adentrarse en el mundo de la Ortopedia, excesivamente privatizado y mercantilista, y adaptar permanentemente el Catálogo Ortoprotésico a las necesidades reales, reivindicando la gratuidad de los productos.
Universalización de programas de rehabilitación para enfermedades crónicas y terapias complementarias específicas en función de la patología.
Relación con médicos colaboradores en las distintas entidades de FAMMA.
Fomentar la creación de empresas que fabriquen material ortopédico y poder abaratar costos.
La infancia y la familia, muy desatendidas tradicionalmente en el colectivo de personas con discapacidad, serán, igualmente, puntos de referencia en la actuación de FAMMA en los próximos años. En este sentido, resulta aconsejable la promoción de Escuelas de Padres y la elaboración de campañas de prevención e información, a través de centros especializados en estrecha colaboración con el movimiento asociativo.
Potenciar y fomentar las escuelas de familia (hermanos, padres) en asociaciones y llevar a cabo una coordinación de éstas.
Igualmente es preciso intensificar la atención psicológica en hospitales y centros de salud como medio indispensable para que la persona con discapacidad y su familia pueda afrontar mejor su situación.
Mención aparte, por su trascendencia merece para FAMMA la actual falta de plazas en residencias, centros de día y ocupacionales para personas con discapacidad física. Hasta ahora, se constata que las mayores partidas presupuestarias son destinadas (alrededor del 85-90%) a la discapacidad psíquica, mientras que la física, que según el Plan de Acción para la Discapacidad de la Comunidad de Madrid representa el 67%, tan sólo se destina entre un 10 y un 15% de los presupuestos. Este hecho conlleva la larga lista de espera con que cuenta el Camf de Leganés y la situación de desatención que sufren las personas con discapacidad gravemente afectadas. En este sentido, el Plan de Acción se contempla como un avance significativo, con la puesta en marcha de la Red de Plazas Públicas, a cuyo seguimiento FAMMA prestará especial atención.
La nueva forma de administrarse los centros de día, mediante la Red Pública, a través de contratos, es igualmente un avance técnico, a cuyos resultados habrá de dedicarse todo el esfuerzo posible, con el fin de evitar posibles desviaciones en su puesta en marcha.
Potenciar la construcción de residencias y centros de día en los que FAMMA y las asociaciones participen directamente en la gestión.
Que las residencias y centros de día aglutinen patologías afines para propiciar la convivencia.
Por su parte, FAMMA aboga por un Servicio de Atención Domiciliaria especializado en la discapacidad física, habida cuenta de las diferencias sustanciales que existen respecto de otros colectivos, gestionado por el movimiento asociativo debidamente consolidado, capacitado, y con financiación de las distintas administraciones y entidades privadas.
Dentro del apoyo a la autonomía personal incluimos el papel del voluntariado. FAMMA cuenta con un Servicio de Voluntariado de acompañamiento a las personas con discapacidad física, que es necesario desarrollar y potenciar al máximo dada la enorme demanda que existe del mismo y la importancia que tiene para los beneficiarios. Promocionar el voluntariado requiere una adecuada formación y tratamiento personal de los voluntarios, a quienes es preciso demostrar la importancia de su labor y conseguir que su servicio le sea reconocido y satisfaga sus expectativas.
En la línea de luchar contra la minusvalía entendida en su aspecto social, la equiparación de oportunidades en todos los ámbitos de la vida de las personas con discapacidad constituye para FAMMA y sus entidades un objetivo de extraordinaria relevancia.
En materia de educación, el acceso a la misma, un derecho fundamental del ciudadano no puede verse mermado por la discapacidad. FAMMA trabajará por conseguir que todos los colegios y centros docentes sean accesibles para todos, tanto con la eliminación de barreras arquitectónicas, como con la existencia de las ayudas técnicas adecuadas. Asimismo es preciso avanzar en la adaptación del transporte escolar y la accesibilidad de las actividades extraescolares, potenciando la especialización del profesorado y la imprescindible dotación de los recursos necesarios para hacer que todas las personas con discapacidad puedan acceder de manera real y efectiva a la educación, desde la infancia hasta la universidad y la formación profesional.
Hacer un estudio sobre la situación real de las necesidades en materia de educación.
Control sobre los centros educativos, públicos y privados, de integración o no.
FAMMA velará por el acceso real de las personas con discapacidad al ocio y la cultura "normalizados", poniendo en marcha, cuando esto no sea posible, actividades de ocio adaptadas y haciendo revisar o instando a la Administración a que exija el cumplimiento de la normativa en centros de ocio.
Fomentar las actividades artísticas y literarias entre personas con discapacidad.
Dentro del área de Deporte, FAMMA considera que la tradicional exención de la asignatura de Educación Física a las personas con discapacidad ha de dar paso a una materia adaptada desde el colegio, con instalaciones deportivas accesibles y campañas de sensibilización social hacia el deporte adaptado.
El deporte constituye un medio de indudable valor en la normalización de las personas con discapacidad, por lo que FAMMA presta su apoyo sin reservas a la Federación de Deportes de Minusválidos Físicos de Madrid y propone la constitución del Comité Paralímpico de la Comunidad de Madrid. Prueba de ello es la constitución del Club Deportivo FAMMA con el objetivo de fomentar el deporte en las personas con discapacidad física a todos los niveles.
Que las Consejerías de Sanidad, Servicios Sociales e Integración doten de recursos económicos para que se lleven a cabo programas deportivos en los que se tenga en cuenta la rehabilitación e integración social del discapacitado a través del deporte.
Que las convocatorias de ayudas técnicas de la Comunidad de Madrid estén abiertas a deportistas y clubes y que se pueda acceder por parte de éstos a la adquisición de sillas y órtesis deportivas que les permitan la práctica del deporte.
Instar a las asociaciones de FAMMA a la creación de clubes y secciones deportivas y fomentar el deporte dándose de alta en la Federación Madrileña de Deportes de Minusválidos Físicos.
Fomentar la práctica deportiva entre las personas con enfermedades crónicas.
La accesibilidad es un factor primordial para lograr la equiparación de oportunidades para la persona con discapacidad, dado que permite el acceso al resto de los recursos disponibles y al desempeño de una vida independiente.
Para conseguir esta accesibilidad, tanto a los diferentes medios como a los edificios públicos y privados, FAMMA incrementará su participación en el Consejo para la Promoción de la Accesibilidad y Eliminación de Barreras de la Comunidad de Madrid, proponiendo las medidas correspondientes para que la Ley 8/93 de Eliminación de Barreras se cumpla y exigiendo de las administraciones su aplicación.
La adaptación del transporte público, tanto urbano, interurbano, como de largo recorrido, continúa siendo una asignatura pendiente, por lo que FAMMA, a través de su área de Accesibilidad, realizará las campañas precisas para la denuncia efectiva de falta de accesibilidad en el transporte, dedicando especial atención al grave problema que significa en la actualidad el Servicio de Eurotaxis, muy deficiente, infradotado y escaso. En este sentido, FAMMA iniciará las conversaciones y posteriores negociaciones con las distintas entidades, instituciones y compañías relacionadas con esta actividad, con el fin de promover la adecuada solución a la actual situación y elaborará los informes y estudios precisos para la presentación de una propuesta alternativa. Que los nuevos transportes cumplan la normativa de accesibilidad.
Que el "bonotet" sea utilizable en metro y cercanías. Que el bonotaxi no tenga fecha de caducidad ni límite de edad. Que las personas con minusvalía puedan utilizar el abono para personas mayores de 65 años.
La discriminación que continúa sufriendo la mujer en la sociedad actual se ve incrementada más aún cuando se trata de una mujer con discapacidad, por este motivo, FAMMA prestará especial atención a la igualdad de oportunidades de la mujer, su integridad física. Para ello se potenciará su participación en los órganos directivos de la Federación y sus miembros, creando los mecanismos estructurales adecuados para esta participación y reivindicando su derecho a la maternidad libremente deseada y entroncada en una vida laboral plena.
Conscientes de la gran dificultad que padecen las personas con movilidad reducida para conseguir una vivienda adaptada, FAMMA velará para que los cupos de reserva se cumplan y potenciará la promoción de viviendas adaptadas. Vigilar que las viviendas sean plenamente adaptadas.
Pensiones: que la Administración dé a las personas con minusvalías y sus familias la ayuda económica necesaria, sin tener en cuenta edad y situación laboral.
Fomentar foros de debate social entre asociaciones.
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